El Sector Cerámico pide más apoyo del gobierno

El futuro de la industria cerámica española pasa, según ASCER, por encontrar un equilibrio entre los objetivos de descarbonización y la capacidad real de las empresas para seguir siendo competitivas. Esta ha sido una de las principales cuestiones abordadas durante la reunión mantenida este miércoles entre el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, y representantes de la Asociación Española de Fabricantes de Azulejos y Pavimentos Cerámicos (ASCER).

El encuentro tuvo lugar en la sede de la patronal cerámica y sirvió para analizar la situación actual del sector y trasladar al Gobierno algunas de las principales preocupaciones de los fabricantes españoles.

Entre los asuntos tratados estuvieron el precio de la energía, la transición hacia una industria con menores emisiones, la cogeneración, las condiciones de competencia internacional y las necesidades de personal cualificado.

Un modelo de descarbonización adaptado a la industria

La revisión del Régimen Europeo de Comercio de Derechos de Emisión (EU ETS) ocupa actualmente un lugar destacado entre las preocupaciones del sector.

ASCER considera que las nuevas políticas climáticas deben tener en cuenta las características tecnológicas de cada actividad industrial. En este sentido, la asociación ha valorado positivamente el respaldo del Ministerio de Industria a una revisión del sistema que contemple la situación específica de sectores como el cerámico.

El proceso legislativo continuará ahora en el Parlamento Europeo, una fase que desde ASCER consideran especialmente relevante para determinar las condiciones en las que tendrá que competir la industria durante los próximos años.

La patronal defiende que la descarbonización debe avanzar de la mano de la competitividad y de una estrategia basada en la neutralidad tecnológica. El objetivo es que las empresas puedan acceder a tecnologías suficientemente desarrolladas, energía a precios competitivos e infraestructuras adecuadas para afrontar las inversiones necesarias.

El presidente de ASCER, Ismael García Peris, ha resumido esta posición señalando que “sin competitividad no hay inversión y, sin inversión, será muy difícil acometer la transformación que se exige a la industria”.

El coste de la energía, una preocupación para los fabricantes

El precio de la energía continúa siendo uno de los factores que más condicionan la actividad industrial del sector cerámico.

Durante la reunión, ASCER defendió la importancia de mantener la cogeneración como una herramienta vinculada a la competitividad y reclamó medidas que permitan a los fabricantes afrontar sus costes energéticos en mejores condiciones.

La asociación también considera necesario coordinar las políticas energética, industrial, climática y comercial. Según ASCER, esta visión conjunta resulta fundamental para evitar que las exigencias medioambientales puedan generar desventajas para las empresas europeas frente a competidores de otros mercados.

ASCER reclama mayor protección comercial

La competencia internacional fue otro de los asuntos planteados durante el encuentro.

ASCER pidió reforzar los mecanismos de defensa comercial para hacer frente a posibles prácticas desleales que puedan perjudicar a los fabricantes españoles. El objetivo es garantizar unas condiciones de competencia equilibradas y proteger la actividad industrial desarrollada en España.

Para el sector, esta cuestión resulta especialmente relevante en un contexto marcado por la transformación de la industria y por el aumento de las exigencias medioambientales.

Formación y empleo, claves para el futuro

La evolución tecnológica de la industria cerámica también plantea nuevos retos relacionados con el empleo y la disponibilidad de profesionales cualificados.

ASCER trasladó al Gobierno la necesidad de continuar trabajando en materia de formación, empleo y atracción de talento para que las empresas puedan disponer de los perfiles necesarios para afrontar los cambios que está experimentando el sector.

“Queremos seguir produciendo, invirtiendo y generando empleo desde España. Preservar la competitividad de esta industria es preservar también miles de empleos y familias vinculadas al sector”, afirmó García Peris.

Un sector estratégico para la industria española

El encuentro entre el Ministerio de Industria y ASCER pone sobre la mesa algunos de los principales desafíos a los que se enfrenta actualmente la industria cerámica española.

La patronal reclama que la transición hacia un modelo productivo más sostenible vaya acompañada de medidas que permitan mantener la competitividad de las empresas, garantizar unos costes energéticos asumibles, reforzar la defensa frente a la competencia desleal y facilitar el acceso a trabajadores cualificados.

Desde ASCER insisten en que avanzar en la descarbonización y mantener una industria cerámica fuerte deben ser objetivos compatibles para asegurar la continuidad de la producción, la inversión y el empleo en España.

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