La industria cerámica de Castellón encadena cuatro meses de caída en la producción
La industria cerámica de Castellón atraviesa un periodo de desaceleración marcado por la incertidumbre en los mercados internacionales. La producción de azulejos volvió a disminuir en junio, un 4,6 %, encadenando así cuatro meses consecutivos de descensos, según los últimos datos del Índice de Producción Industrial del Institut Valencià d’Estadística (IVE).
El retroceso comenzó en marzo, después de un inicio de año positivo. En febrero, la producción había crecido un 12 %, manteniendo la tendencia ascendente registrada durante 2025. Sin embargo, la evolución cambió a partir de marzo, con una caída del 2,5 %. En abril el descenso alcanzó el 7,5 %, en mayo fue del 6,8 % y en junio se situó en el 4,6 %.
Con estos datos, el acumulado de los seis primeros meses del año refleja una reducción de la producción del 1 %.
Las exportaciones, uno de los principales factores de la caída
La evolución de la industria cerámica está estrechamente relacionada con el comportamiento de las exportaciones. El sector castellonense destina alrededor del 70 % de sus ventas a los mercados internacionales y, entre enero y mayo, las exportaciones de azulejos disminuyeron un 9 %.
Estados Unidos se encuentra entre los mercados que más han contribuido al retroceso, en un contexto marcado por la incertidumbre en torno a las políticas comerciales y los posibles aranceles. Las ventas también disminuyeron en siete de los diez principales destinos internacionales del azulejo de Castellón.
A esta situación se suma la inestabilidad provocada por los conflictos internacionales, especialmente en Oriente Medio, que está afectando a los costes energéticos y logísticos de las empresas.

El coste del CO₂ añade presión al sector
Durante la primera mitad de 2026, la industria cerámica también ha estado pendiente de la política europea sobre los derechos gratuitos de emisión de CO₂ para el periodo 2026-2030.
La Comisión Europea ha suavizado parte del recorte inicialmente previsto, aunque el sector continúa afrontando nuevos costes que pueden limitar la capacidad de inversión de las empresas cerámicas.
La situación ya se reflejó en los resultados del primer trimestre. Según los datos de Ascer, la cifra de negocio del sector cayó un 4,6 % en valor y un 6 % en volumen respecto al mismo periodo del año anterior. Las exportaciones retrocedieron un 6 %, mientras que el mercado nacional también comenzó a mostrar signos de desaceleración.
La incertidumbre frena nuevas inversiones
El escenario internacional está llevando a las empresas a actuar con mayor cautela. El aumento del precio del gas, el encarecimiento de los fletes marítimos, los seguros y los recargos de las navieras, junto con los retrasos y las modificaciones en los pedidos, están complicando la actividad del sector.
Desde Ascer se ha advertido de que esta incertidumbre está frenando los proyectos destinados a ampliar la capacidad productiva.
Además, el mercado nacional afronta otros retos, como el incremento de costes, la entrada de productos cerámicos procedentes de terceros países en condiciones consideradas de competencia desleal y la presión creciente de materiales sustitutivos.
El empleo mantiene su estabilidad
Pese a la evolución negativa de la producción y las exportaciones, la industria cerámica de Castellón mantiene por ahora su fortaleza en materia de empleo.
Durante el primer semestre del año no se han registrado variaciones significativas en el empleo del sector, lo que refleja que el descenso de la actividad continúa siendo moderado.
La evolución de los próximos meses estará condicionada en buena medida por el comportamiento de las exportaciones, las políticas comerciales internacionales, los conflictos geopolíticos y la evolución de los costes energéticos y de producción.


