China expande su industria en África mientras el sector español espera apoyo
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, inició esta semana una visita oficial a China, donde se reunirá con Xi Jinping para abordar cuestiones comerciales y energéticas. El viaje coincide con un momento de incertidumbre para la industria cerámica española, presionada tanto por la competencia asiática como por el encarecimiento de los costes energéticos.

China, líder mundial en fabricación de azulejos, está consolidando su presencia en el continente africano mediante financiación y transferencia de tecnología para nuevas plantas cerámicas en países como Zambia, Ghana, Mozambique o Etiopía. La capacidad productiva de estas instalaciones ya supera los 200 millones de metros cuadrados y podría alcanzar los 250 millones a corto plazo. El impacto es visible en las cifras: según el ICEX, las exportaciones españolas de cerámica a África cayeron un 1% en 2025, pasando de 384 a 376 millones de euros.
A esto se suma la presión energética derivada de la escalada bélica en Irán, que ha vuelto a encarecer el gas, insumo clave para el sector. El Gobierno ha respondido con un Real Decreto de medidas económicas que, según representantes del sector, no cubre los daños reales sufridos por las empresas.
Desde Castellón, principal clúster cerámico europeo, distintas instituciones llevan meses reclamando un plan de apoyo específico para la industria. ASCER y Confindustria Ceramica, que representan cerca del 80% de la producción europea de cerámica, respaldan esta demanda también desde el Parlamento Europeo. El sector sigue a la espera de respuestas concretas.


